Beneficios del Pilates en el Embarazo | OsteoSalud CMB
Pilates en el embarazo

Por la Kinesiologa. Katherinne Ojeda
Instructora pilates y ejercicios hipopresivos

Hacer ejercicio durante el embarazo es importante a fin de mantener el estado físico previo a la concepción. Correctamente aplicado, el Método Pilates puede ser una forma ideal de ejercicio para alcanzar estos fines.

La evolución favorable del embarazo requiere de una adaptación del organismo materno, donde tras la fecundación, el organismo se prepara para el largo proceso durante el cual tendrá que alojar al feto y cubrir sus necesidades metabólicas.

Durante la gestación y parto se produce una importante serie de cambios anatómicos y funcionales que permiten, por una parte, crear un espacio en el que el feto se desarrolle adecuadamente y, por otra parte, prepararse para el delicado momento del parto y para un postparto en el que tendrá que amamantar al neonato. Estos cambios se relacionan tempranamente con las demandas metabólicas del feto, placenta y útero, y con los niveles en aumento de las hormonas del embarazo, especialmente la progesterona y los estrógenos.  Luego, a partir de la mitad del embarazo, los cambios anatómicos son provocados por la acción mecánica del útero en crecimiento.

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer se modifica considerablemente, la embarazada experimenta incremento de peso, cuyo promedio al finalizar el embarazo es de 11kg, aproximadamente el 20% sobre el peso habitual. Este aumento esta generado por el desarrollo del feto, la placenta y el líquido amniótico, por un lado, y por el crecimiento del útero y de las mamas por otro.

También se debe tener presente que, durante el embarazo y parto, todas las modificaciones, tanto físicas como psicológicas, que suceden durante la gestación, tienen la consideración fisiológica aunque sin duda suponen una severa alteración orgánica y como reacciones psicológicas no solo se verá modificado su bienestar emocional sino que, por desconocimiento, angustia y/u temor, pueden ser causa del aumento de la frecuencia cardíaca y tensión arterial. Es por ello que es fundamental para los profesionales del área conocer cada una de las transformaciones que irán sucediendo para poder acompañar a la mujer adecuadamente en este periodo de su vida y actuar precozmente en el momento en que estas rocen lo patológico.

Es evidente que durante todo este proceso, el organismo se ve afectado tanto anatómica como fisiológicamente en un proceso de adaptación a la nueva situación que se presenta en la mujer, ya que a partir de la mitad del embarazo, los cambios anatómicos son provocados por la acción mecánica del útero en crecimiento.

Dentro de los cambios musculo esqueléticos que se generan durante el embarazo y por lo cual seria recomendable realizar este tipo de ejercicio es:

– Durante el proceso de la gestación la embarazada aumenta de peso además de la expansión del abdomen por el crecimiento del feto y de la matriz. Además, gracias a la Relaxina (hormona que se segrega en el embarazo y el parto y cuya función es la de dar flexibilidad y elasticidad a los ligamentos) la pelvis se irá ensanchando cada vez más para dar espacio al feto.

Debido al crecimiento del útero gravido el cual tendría como consecuencia un desplazamiento  del centro de gravedad hacia adelante y una falta de estabilidad postural de la embarazada. Este aumento de peso hace que varíe la línea de gravedad y su eje desplazándolo hacia delante. Este desplazamiento del centro de gravedad hace que la pelvis provoque una anteversión para mantener el equilibrio estático con la siguiente consecuencia de aumentar la curvatura lumbar (hiperlordosis).

A causa de este aumento de la lordosis lumbar el resto de las curvas de la columna se van a ir adaptando para que la mirada quede al frente, generalmente la columna dorsal tiende a rectificarse y aumenta la lordosis cervical. Con lo mencionado antes es muy probable que la embarazada sienta en algún momento dolor de espalda debido al gran cambio estructural. Los síntomas más comunes son: Dolor pélvico, tanto en la zona anterior (pubis) como posterior (sacroilíacas), ciática, lumbalgias, dorsalgias, cervicalgias.

La práctica de Pilates reduce los dolores lumbares y mediante sus ejercicios tonifica y revitaliza algunas zonas de interés para la mujer embarazada; como el abdomen, los senos (pectorales) y la cadera en su totalidad (la pelvis).

La práctica de Pilates es sumamente beneficiosa para la mujer embarazada. Varios de sus principios consisten, fundamentalmente, en lograr un fortalecimiento de zonas del cuerpo propensas a generar molestias y dolores. Durante el embarazo aumenta el peso de la mujer y se producen cambios que resultan en un mayor trabajo para grupos concretos de músculos. Fortalecer los músculos que rodean la columna vertebral disipará y corregirá las molestias habituales durante el embarazo. También se aprecian efectos positivos durante la recuperación post-parto.

 

Algunos beneficios del Pilates en el embarazo

  • Fortalece la musculatura del “piso pélvico”, le otorga flexibilidad, coordinación y contribuye al adecuado encajamiento del bebé.
  • Ayuda a controlar la respiración y proporciona una excelente elongación, elementos muy importantes al llegar el parto.
  • En el Postparto, el cuerpo de la mujer retoma su estado natural más rápido.
  • Ayuda a prevenir las venas varicosas, hemorroides y los dolores lumbares.
  • Contribuye a tonificar el cuerpo.
  • Los efectos relajantes de los ejercicios producen tranquilidad, control del estrés y disminuye la ansiedad.
  • Favorece la circulación sanguínea, lo que a su vez previene calambres en extremidades.
  • Mejora la oxigenación de los tejidos y el sistema respiratorio.

Los movimientos del Método Pilates, con la asistencia de un profesional competente, reúnen todas las cualidades y requisitos para que la mujer tenga un embarazo saludable y un parto sin complicaciones.

 

Referencias bibliográficas

  1. Cunningham F, Leveno K, Bloom S, Hauth J, Gilstrap L, Wenstrom K. Fisiología Materna. Editorial Mc Graw Hill. 2005: 121-50.
  2. Schwarcz, R et al. Modificaciones de la anatomía y fisiología materna producidas por el embarazo. Obstetricia, 4ª ed., El ateneo, 1986.
  3. Pilates for pregnancy. Michael King, Yolande Green. Ediciones Oniro, S.A. Barcelona, 2004.